Debido a mis problemas cardiovasculares, e incentivado acaso cariñosa pero también algo engañosamente por mi amada hermana Noemí, tuve que dejar mi chateau o dacha en una minúscula aldea orensana y venirme a la lacaniana Cataluña. Llevo tres noches seguidas soñando con aquella lejana biblioteca privada de mi Ítaca galaica con alrededor de veinte mil libros. Mi paraíso y mi patrimonio, mi alegría inevitable. Me enclaustraría entre libros a la busca de una educación plena (enkyklos paideía, que decían los griegos; enciclopedia que decimos nosotros) Me viene a las mientes una célebre cuarteta borgiana -de rosácea melancolía- «Que nadie rebaje a lágrima o reproche/esta declaración de la maestría/de Dios que con magnífica ironía/ me dio a la vez los libros y la noche».
Ironía
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
