
En esta Era del Imposible Silencio el empíreo está formado por antenas de televisión y latas de cerveza. Callan las bocas y el afán de los grandes porque el espíritu no se fundamenta en gramáticos, rétores o dialécticos, sino en la mustia métrica de la Técnica. Las artes nobilísimas ya no se extenderán al futuro de nuestros días. Las tinieblas no se disiparán; se extinguirán la verdadera poesía y los studia humanitatis. Fenecerá la dulzura en el hablar, la nobleza de costumbres, el refinamiento de los modales. Volveremos a comer a la mesa con los dedos y no con vajillas antiguas hermosas, a beber sin vasos de porcelana o copas de cristal. Tengo ganas de salirme de las vidas de esta gentuza con su desasosegado bullicio. Callan las estrellas ante tantos asnos fantoches.
«At tibi fortassis, si -quod mens sperat et optat-
es post me victura diu, meliora supersunt
secula: non omnes veniet Letheus in annos
iste sopor…»
Petrarca
A ti quizá, si, como mi alma espera y pide, has de sobrevivirme largamente, te aguardan mejores siglos: no ha de durar para siempre este sopor letal…
Para mí esta época zafia y cargada de tantísimos matices negativos no merece vivirse. Y el sopor letal no enturbia sino exalta las mentes à la page. Bárbaros de fetidez popular.
