Winckelmann´s Griechenland

Para el marqués del Raval, recordando a Máximo de Tiro, Or. XXV 7

Lograste, avezado tallador de gemas,

el contour de ojos hermosos, sonrientes y claros.

El que pronuncia «amor» o «belleza»

sobreentiende «jóvenes florecientes»;

nadie quiere a los viejos, moras sin sazón.

La escuela de los poetas visita los gimnasios.

***

Si Sócrates instruyó a Autólico y Cármides,

algo que no debe a nosotros nada avergonzarnos citar

son mis Muchachos, la Luna dorada y mi Arte.

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