
RUIDO Y RUINAS
«Cuando abrió el séptimo sello se hizo silencio en el cielo: vio un momento de silencio, en el que contempló la misma visión. Esta visión la iba a contemplar más plenamente, porque en este séptimo sello no ve tanto como todavía se le concederá contemplar. Y, para que se le manifestaran más claramente muchas cosas, se rompió el silencio», Apocalipsis 8:1.
[Et partem silentii vidit, qua eandem visionem vidit. Hoc plus plenius visurus erat, quod in hoc septimo signo non videt tantum, quantum adhuc futurus erat videre. Et, ut ei apertius multa ostenderentur, interruptum est silentium].
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Como ha apuntado Jean Leclerq, los monjes no leían principalmente con los ojos sino con los labios y con lo oídos, pronunciando cada palabra que veían y escuchando lo que se dio en llamar «el sonido de las letras» (sonus litterarum) o «las voces de las páginas» (voces paginarum). Para facilitar la memorización y la asimilación del significado y sentido del texto, éste se leía lentamente, sílaba por sílaba, palabra por palabra, y se repetía generando un murmullo.
¿Murmullo? Las voces ahora se agolpan, resuenan, se replican en ecos que asordan. Chirridos amontonados de atolondrada vitalidad y negro entusiasmo, que se regocijan, desafinan y claman burdamente.
Qué bonita aquella vieja canción de Paul Simon:
«In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone
’Neath the halo of a street lamp
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed by the flash of a neon light
That split the night
And touched the sound of silence».
Todo ruinas, como el anfiteatro de la Colonia Julia Aurelia Commoda. Ruinas como el grito en lugar de la suave y dulce palabra. «Cuando se leen los salmos», dice San Ambrosio, «estos son a su vez agentes del silencio, pues todos los monjes hablan juntos y no se genera ningún ruido».
Nuestra tarea quedó interrumpida. El fulgor de las leds, las parabólicas, nos dejan un cielo insondable. Nadie logra acariciar el encarnado pergamino del silencio con las yemas de sus dedos. Ruido y ruinas. Un mecanismo de ruedas dentadas en la fábrica. Guantes de soldado nazi. Ruinas y ruido.
