
¡Tiempos espantosos!
«Domus enim dimissa est multitudo urbis relicta est tenebrae et palpatio factae sunt super speluncas usque in aeternum gaudium onagrorum pascua gregu», «Porque el palacio ha quedado abandonado, y ha cesado el bullicio de la ciudad. La colina y la torre del centinela se han convertido en lugares arrasados para siempre, lugares de retozo para los asnos monteses y prados para los rebaños».
La caballería de Pompeyo no resiste el ataque. ¡Tiempos de espanto! «Quorum finis interitus quorum deus venter et gloria in confusione ipsorum qui terrena sapiun».
