Diario del silencio 29

DESOLADA GRANDEZA

Me disgusta vivir hoy el siglo que empieza.

Se sienten hombres con labios agrietados

por el invierno. Silbido de trincheras.

El próximo acontecer explosivo. La Gran Calamidad.

Diabólicas fuerzas prueban su amplitud

negando el aire a las máscaras de oxígeno.

Las masas son una revelación total de estupideces.

¡Heme aquí! En la esfera dura y quebrada,

negras pavesas en las Salas Nórdicas sin Eco.

La hora vana. La palabra vidriosa. El Arte manso.

Hermosos senos no despiertan noches de estrella.

La Vida es un sitio inhóspito (casi no puedes

leer, te falla el placer para tomarte una copa, bañarte

en una piscina o en el mar, viajar por Europa,

o percibir la sensualidad de un cuerpo; te fallan

la esperanza y los recuerdos) Perdí oído, ímpetu,

razón, y me aburro, todo tan poco interesante…

En lugar de un agua clara poblada de peces y plantas,

el fondo es de un barro pitañoso. Pese a estos

escollos todavía creo en la Cultura, algo muerto

e inalcanzable para el 99% de mis coetáneos.

El crepúsculo parece fabricado en Hollywood.

Todos igual a todos. Inútil invocar su Grandeza.

Me busca el sueño, dulcemente; estoy cansado.

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