
MANERAS DE SER FELIZ (2: 40 a.m., NOGUEIRA DE RAMUÍN, ORENSE)
El sol se puso sobre el valle cercano,
no se ve ya casa alguna, solo puntitos
de luz. Leo las “Cartas escogidas” de Proust,
mientras doy pequeños sorbos a la copa.
El silencio es absoluto. Rehúyo las nuevas
estéticas, televisuales, cinematográficas,
audiovisuales, periodísticas, pictóricas,
y me centro en los contenidos tradicionales
de la cultura. Poco me importa la telegenia
de políticos, el pub y el derroche ostentoso.
La noche prodiga esplendores a este y oeste.
Cualquier camino -diría- lleva al origen del mundo.
Me gusta el rosado mundo frío de la luz de la
Luna en mis ventanas de cortinas bordadas.
La Vía Láctea baja lanzando la voz de viento
de su espíritu. Nunca te sientes solo o triste
si te acompañan altos pensamientos, alta emoción.
Navegan mis amadas en botes fantasma por las
tan alabadas y exaltadas aguas del Sil.
País de agua, juncos escarchados de tiempo…
Cerca, sentándonos juntos, la montaña y yo,
hasta que solo queda la montaña.
El ornato del pensamiento profundo es la
claridad. Así que solo una idea, clara y distinta:
rumiar mientras ando como dicen que hacen los
camellos, paz a las almas, tu casa en orden,
un libro entre las manos, y la madrugada.
