Libro dos desabafos 33

Consistentes y completas ideas de Guillermo Carnero: «Pero lo que no era esperable es que la cultura iletrada creciera como un tumor hasta ser dominante, lo cual ha sido posible porque la cultura letrada ha perdido la batalla de la comunicación. Y mientras la degradación de la educación impedía la formación de anticuerpos defensivos, la cultura iletrada ha dispuesto a su antojo de los medios de comunicación de masas, la televisión y las llamadas redes sociales.

El analfabetismo de ese mundo paralelo ha evolucionado hasta convertirse en la cultura de quienes carecen de otra. Sus víctimas son millones, y resulta un referéndum cotidiano en el que la calidad es sustituida por la popularidad descerebrada, y descubren subproductos que pueden digerir sin esfuerzo, con cuya mediocridad se solidarizan porque reafirma y ennoblece la suya
«.

También me hubiera gustado escribir este poema suyo EXACTÍSIMO:


LECCIÓN INAUGURAL DE HIMERIO. MAESTRO EN ATENAS (368 A. D.)

Si tenéis que entenderos con los bárbaros,
sabed que os temen y os envidian: odian
lo que escapa a la fuerza de la espada y el número.
No les habléis de Homero, de Virgilio,
de Cicerón o Píndaro; creerán
que los vais a aturdir con algún truco
con una jerga oscura y misteriosa.
Mencionad sólo aquello que conocen,
con estilo patético y humilde:
anécdotas comunes del mercado,
la cocina, el corral o el dormitorio.
Los ignorantes toman por verdad
el grado más pueril de la retórica.

Guillermo Carnero, Regiones devastadas

***

Uno es un escritor diletante enfrascado en sus cosas. En mi biblioteca todo es orden y belleza, lujo, calma y voluptuosidad. Rodeado de libros, sitiado en el gabinete de trabajo, cómodamente instalado en mi aposento amplio, se mueven libremente mis pensamientos. Allá, en el tumulto indecible, la indiferencia a la Cultura, el Espectáculo del Desierto Oscuro, la decoración de la colmena zombi.


CAMINANTES POR LA EDAD MEDIA

La Persia de los Sasánidas invadida,
China con mongoles y tártaros manchúes,
alumnos ridiculizando a la ciencia
y la doctrina. Nadie es capaz de sostener
una disputa
quodlibética porque su espíritu
arrastra moneda común y una competencia
rutinaria solo particular. Christian, sigue al ritmo
solemne del alba, empavorécete de tu esencia.
Hablaste con los hombres: quincalleros de
vocabulario pobre con frases cortas y mandriles.
Dentro de poco los no bárbaros seremos
catalogados dentro de un trastorno psicológico
y conducidos a campos de reeducación.
Exíliate complacido por no participar del crimen.
En la Gran Guerra los hijos de Cambridge
dejaron viuda a Europa. Vosotros la rematasteis.

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