
IT´S TOO ROMANTIC
Eres la más hermosa de las mujeres.
Belleza sin artificio, sin otro afeite
que tu color natural. Destello de gemela
de cisne. Abro la puerta de casa
y tú no estás en ella. Me siento en las
sillas sin ropa amontonada por planchar,
me ducho solo, y no sé no pensar en ti.
En tus manos tienes la última palabra
de mi vida y de mi muerte. Tu desnudez,
la guerra mundial. Permíteme acabar el
poema como el bizantino Constantino Manasses
describió a Helena: “Sus brazos, de alabastro,
la frente muy blanca, mejillas sonrosadas,
brazos, de plata, párpados, encantadores,
piel realzada por marfil o púrpura o ágata”.
Hablar de amor rasga de tópicos el lenguaje.
