
LAMENTO COMPUESTO EN LA ALDEA DE MI PAZO ORENSANO, TRAS UNA COPIOSA LLUVIA, UNA NOCHE MUY FRÍA
Congestionado y lapidado por la locura
(no daré más pormenores) Desinflado,
laso, cansado. Sangre embadurnada
de corcho y babas. Habitación esmeralda
vestida de cortinas de seda, pero con frío.
Brocados, pero continúa el invierno.
La vida del loco es un devorarse de lobos
y leones: arabescos non-sense de vísceras.
A mi edad, cargado de años, no viviré otra vez
la plateada juventud. Las tres de la mañana.
Una grisalla empaña mi razón. La Gillette,
a punto. Solo un gesto. Un gesto y dejar de
sentir el frío, un gesto y volverá la primavera.
