
DENUESTO DE CORTE Y ALABANZA DE ALDEA
Perdiste el mundo, pero ganaste el alma.
¡Hola por siempre alma serena! ¡Adiós
desasosiego! Estoy en el campo
escribiendo de madrugada, dentro de
poco leeré «On pedantry» de Hazlitt,
oigo la respiración enroscada de mi perrita,
corro por el bosque trotando con los
lobos, sin oír lavadoras, borrachos,
ambulancias, la Luna enterrada bajo
los párpados de los dioses, el sabor
de los fresones en la lengua, las
estrellas con vigor y tensión de veneno
vivo. Decidme: si las vacas de mi
aldea buscan piletas de agua al borde
del camino, ¿para qué gasolineras?
***
AL NOVIO DE LA ESCLARECIDA PRINCESA Y MERITÍSIMA AYUSO, DESEÁNDOLES LOOR Y SALUD DEL SEÑOR
La gran excelencia del Don Virtuoso,
guaperas y alto varón generoso,
Hacienda no te quite supremo reposo
ni grandes triunfos, gloria, dineros y honor.
Gire pues en cama con novia. Imploro el favor.
Y que con Maserati a velocidad y primor
queme Gran Vía: ¡asfalto y hervor!
Pinga y coche, virtudes potentes…
¡Puto fisco tocándomelos calientes!
