
HOKUSAI, QUE PINTÓ UNA OLA COMO NADIE ANTES QUE ÉL
(Jan Erik Vold)
Hokusai llegó hasta casi los noventa.
Empecé a pintar a los tres años,
escribió nostálgico en un cuaderno de notas.
Con veinte, absolutamente incapaz
de dibujar un halcón sobre un valle
o el marfil de la arena de la playa.
Con cincuenta, el Monte Fuji me ignoraba.
Con sesenta, ni intuí la sombra
de una hebra de oro en el cielo.
Con ochenta, el mar carnoso no es
ni simple idea en mis pinceles.
Al llegar a los cien, acaso -no sé-
pueda elogiar el retrato de una ola florida.
Ahora lo esencial, sepia y escarpado
camino, es seguir marchando.
