
EL LÓGICO LEON HENKIN UNA VEZ NOS DIJO EN CLASE QUE LA POESÍA NOS PUEDE TRANSPORTAR A MUNDOS QUE NUNCA EXISTIERON, PERO QUE, SIN ELLA, NO VAMOS A NINGUNA PARTE
Goethe dejó en Weimar inmejorables recuerdos. En recuerdo de mi maestro bebo una copa de vino sin apresurarme. Poesía: dignidad de conciencia bajo el reinado de Luis XIV, vivir, tras años aturdidos sin hogar, bajo el encanto especial de una casa discreta, lejos ya cuanto amas, lejos cuanto te aflige.
Henkin nos formuló su propia versión –elegantísima- de los teoremas de incompletud. Pasadas décadas contemplo la ruina de mi propio linaje y patrimonio sin el menor deseo de poner remedio a esas cosas. Tal un poeta que con sus palabras rompiera el pacto del juicio sensato.
Un amanecer llegué a Trieste; “carne sutil” y espíritu” del sistema de Pitágoras y Platón. Las aulas en América pueden adquirir un tono liso, ocre, amarillo, violeta, morado, según varíe el cielo y la transparencia del aire.
Poesía, paradójica y discontinua pasión de mi vida, como codicioso deleite de luz en un puerto, igual a medrosa ave en el tejado de los hangares.
