
CORONA DE POEMAS EN HONOR DE MAMÁ
***
COPIADO EN PROVENZA. SIGLO XIII
Esto dibujé en un muro con un
trozo de carbón, con un cielo
digno de nuestro Dios sereno:
“Se me apodera y me vence la tristeza,
al divulgar la muerte de mi madre;
difícilmente hay amor sin temor
ni luto. Acaso la calidad del poema
falte a aquella que amé, no debiera
osar escribir más palabras; aunque
la pena me asedia, mi vida junto a ella
fue gran victoria contra la rusticidad”.
Esto dibujé en un muro, mientras rodaba
una estrella oculta por el cielo y florecía
el limonero. A quince de junio de mil
doscientos veinte cuatro, en verano.
THE SONG OF LONELINESS
Amargo el calor del sol, amargo el
sabor de la naranja, los ojos con rímel
y las hojas que ablandan el espíritu,
las pulseras de oro, los balcones historiados,
amargo el lustre de las perlas, el trino
del colibrí, los foulards rosas de seda,
el milagroso mar iluminado, los pájaros,
las islas donde hay música y poemas,
el mirto de los rizos, los barcos en el muelle,
la madera del violín, el alma lunar adolescente,
amargo el malva de las lomas de los montes,
la tarde de agua, amargos, el sándalo, el cine, el fuego,
la soledad.
PETIT TRAITÉ D’AMOUR
Para mamá
Tú país no es para muertos.
Tú país está esmaltado con la corriente
de ríos vivos de esturiones,
las damas de Antioquía ceden paso
dejando atrás quioscos de bulevares
bombardeados, convirtiendo el invierno
de ciudades fantasma en cúpulas
de Estambul, y al fin nuestra casa
brilla en el pueblo junto al mar:
hierba con pájaros ondeando en la playa
-hierba plateada-, pájaros que anidan
en el corazón de la tierra. No estoy solo.
***
Londres, sobre los ochenta. Estudiante
solitario. Y tus cartas eran un vértigo
de luz color ciruela. Boston,
por los noventa (empezaba a tambalearme),
y mirar nevar a través de la ventana era
quebrar el espacio porque eras joven y bella.
***
Tú país no es para muertos ¿Cómo puede
serlo si tus ojos son cenefas de síntesis vegetal?
Nunca creí que la vida fuera justa.
Siempre he creído que gracias a gente
como tú, no son sino dulces los años y fatigas.
***
La memoria canturrea, las puertas se abren.
Recójanme en el artificio de la eternidad.
ESCRÍBELO A FUEGO
Para mamá
Seas realidad o recuerdo
no eres sino emblema de Felicidad.
Lees a Balzac, yo leo Oliver Twist
y hay sobrada eternidad en esta hora.
El puro sentido de ser (que me
enseñaste) a través de los libros.
Cae la tarde. La casa en orden
y el mundo en calma. Una estampa
de Bondad, Belleza y Paz
se regala generosamente al corazón.
Como si la vida nos compensase
de algo, como si desease dejarnos
dentro un punto de equilibrio en
medio del torbellino, un lugar
de Amor donde felices cobijarnos.
CON MAMÁ VEÍA PASAR MISTERIOSOS VELEROS
Ya parezca abatido a mis amigos,
o les parezca irrealmente feliz,
todo cuanto pueda sucederme,
lo digo con unívoca franqueza,
tiene una sola causa: mamá
y su vibrante memoria. Como
dijo Ciorán, lustroso: sin poesía
la realidad acaba y nos desprecia.
DÍAS DE HIELO
Día de invierno en el lago:
era pequeño y me fui a esquiar con la perra.
Llegó la noche y no volvía ¿Os llamaba con
la pierna rota y vosotros no podías oírme?
Falsa alarma. Nos reencontramos con un
inmenso abrazo. El miedo dejó de ser la musa.
***
Mamá, ahora tú te has ido a una montaña
de hielo sin regreso. El hielo roto cruje por
las habitaciones, y, aunque nos cansemos de
pronunciar tu nombre, solo se oye silencio.
El hielo es un sólido apestoso tentando lo oscuro.
¡Mamá! ¡Mamá! ¿Nos oyes mamá? ¡Mamá!
Gira el planeta de hielo. Abrasa. Atrona.
El miedo empieza a ser nuestra musa.
A MAMÁ, IN MEMORIAM (1943-2024)
Detrás de la cortina del Capitán Trueno
con dibujos vela el Tiempo.
Te has ido al país de jade, mamá,
donde rompe la alborada,
y se duerme la estación del bosque.
Te fuiste al país de las hierbas fragantes,
a la gran llanura de la pampa de las estrellas
con papá y José. Se cubren de flores la tierra.
Fuiste agua limpia en torno a nuestros corazones;
seguirás viviendo en ellos y en la memoria
del Universo. Hola mamá, reina del bosque,
niñita con trenzas rubias, luz de fresa y nata.
Todo es ahora. Zarpa tranquila al horizonte.
CARMINA INVENIENT ITER
Hoy soñé contigo. Estábamos en la galería
cálida y, debajo de casa, corría un río.
Un río tintineante entre el nacimiento
y la muerte. La boca del oráculo no era
un tonel de silencio, sino que invocaba
pájaros de verano, púrpuras vivas,
sombras pensadas para lucir en la loca
alma de la historia, fuegos y un viento antiguo.
De repente me decías: “Se pueden llevar las
pulseras de oro a cualquier hora, pero sin exageración.
El papel de carta, para las cartas particulares,
deberá ser de color blanco o de algún tono
pastel claro: beige, gris, azul pálido, crema”.
Mamá, te envío desde el planeta Tierra
un beso ultra-secreto que cruzará el párpado
de los milenios. Virgilio, Égloga II: “Me tamen
urit amor”. Desde luego que ya no enmoheceré.
ENCONTRADO ENTRE SUS MANUSCRITOS Y FECHADO EL DÍA DE MI NACIMIENTO, HABLA MI MADRE
Soy gallega, mi nombre y apellidos
son Ángeles y Gómez y Carballo,
pero me jacto que di a los españoles,
encadenado entre el oro y la eternidad,
al insigne, eminente Christian.
REFLEXIONES DE UN HIJO
Sobre el polluelo se lanza
el águila y el halcón.
Habiendo dejado a mis familiares,
en la lejana provincia de Cataluña,
con mi madre muerta,
estoy solo, sin amparo,
en feraz y extranjera tierra.
Me acompañan afán y dolor,
parsimoniosos pensamientos
brotan de mi melancolía.
Me acompañan animalillos
y las últimas oscuras lluvias.
Mi corazón se estremece
ante el largo camino por delante.
GABBIANI
Desprecio la calma marina o reposo
en la vía de una solución romana.
Si me atraviesan, gaviota herida, las espinas
de un destino demoníaco, no debo estropear
las fuerzas del espíritu. No debo trabucarme
al sentir tanta soledad en el prado populoso.
Encadenarme al aire de tu dulcísimo amor,
recordar y notar el sabor compasivo y noble
del achicharrarse de la niebla. ¿Por qué
no consumir la vida en un cementerio de recuerdos,
entregado desmesuradamente a la lectura
y la escritura, a la meditación, a viajar poco o nada,
y refugiarme en la soledad laboriosa? ¿Por qué
no residir en un Versalles o una Venecia mental,
en una calle de Roma en mitad de la aldea,
en el bosque de Fontainebleau? Vivir con traje
de titán herido, pero con los ojos abiertos.
Sí, es una especie de irreligiosidad maquillarse
con la solución senequista. Recuerda a Cardarelli:
“Come la tragedia è l´arte di mascherarsi”.
