Envejecí entre las llamas de Troya y me despedazaron los perros. Troncha mi Grandeza la Historia como el tajamar las ondas. Mis tragedias golpearon un mundo con más luz; pulí todas las joyas de las cuevas. Soy inmortal. *** ¿Y tú? Flotas en la muerte sin un solo recuerdo de las futuras generaciones. Ni un solo jinete se cobijó a tu sombra. Escribiste (sin arte) palimpsestos de silencio. Luna hueca, tú no supiste. Eres mortal.
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
Ver todas las entradas de christiansanz71