Diario de Aquitania 30

FALSO SONETO DEDICADO DE TODO CORAZÓN A LOS AMIGOS DE «EL CERCANO», SIN EXCEPCIÓN ALGUNA

Daniel, su cerebro, iluminaba letras capitulares,
gringas burbujas al “catalán” le hacían vapores,
el doctor sabio con plantas atemperaba humores,
y de brumas y de veras, corrían saberes a mares.

Entregaba Lamas sus estampas de tipo carrascoso,
Edelmiro tenaces guardas de versos cuidadosos,
Antonio imágenes graves que burlaban los diversos
haces y heces que mueven nuestros caramillosos huesos.

Y apandillados nos queríamos, pero, ay, penábamos
por cercanos lejanos, por amores, y por fúnebres ramos.
Nos resarcían libros, de las risas sus frutos, y los cariños,

y, por qué no, también amarillejas cervezas o Albariños.
En la honda noche nos preguntábamos cavilosos, hondos:
¿Qué mejor? ¡Coño!, que Moncho siga haciéndonos dichosos.

Deja un comentario