
(Hypotheses non fingo)
“En el Merton College de Oxford, hacia la mitad del siglo XIV, coinciden varias tendencias propiciadoras de un pensamiento innovador, por no decir revolucionario: la depuración del pensamiento de Aristóteles, el nominalismo de Ockam y una tradición matemática, ligada a la figura de Grosseteste (1175-1253) y a la mística de la luz del siglo XIII. Tales circunstancias coincidentes apuntan a un nuevo planteamiento de la ciencia: la introducción del método matemático en el estudio de la física. De ahí apunta la posibilidad de que haya influido este movimiento en la formación de la ciencia moderna. Los nombres más representativos: Thomas Bradwardino (1290-1349), John Dumbleton (fl. 1345), William Heytesbury (1313?-1372?) y Richard Swineshead (fl. 1340-1355) […] El aspecto más llamativo de estos pensadores o “calculatores”, consiste en haber representado por medio de números las variaciones apreciadas en las cualidades, la cuantificación del aumento de una forma o su disminución”, H. Butterfield.
“La filosofía se halla escrita en el gran libro que está siempre abierto ante nuestros ojos (quiero decir, el universo); pero no podemos entenderlo si antes no aprendemos la lengua y los signos en que está escrito. Este libro está escrito en lenguaje matemático y los símbolos son triángulos, círculos u otras figuras geométricas, sin cuya ayuda es imposible comprender una sola palabra de él y se anda perdido por un oscuro laberinto”, Galileo.
“Pues todo lo no deducido a partir de los fenómenos ha de llamarse una hipótesis, y las hipótesis metafísicas o físicas, ya sean de cualidades ocultas o mecánicas, carecen de lugar en la filosofía experimental. En esta filosofía las proposiciones particulares se infieren a partir de los fenómenos, para luego generalizarse mediante inducción. Así se descubrieron la impenetrabilidad, la movilidad, la fuerza impulsiva de los cuerpos, las leyes del movimiento y de gravitación”, Newton.
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“El Señor a quien pertenece el oráculo de Delfos no revela ni esconde, sino provee símbolos”, Heráclito.
“Un campesino ruso llegó a Moscú por primera vez, y se fue a ver lo más interesante de la ciudad. Fue al zoo y vio las jirafas: “Mirad, dijo, lo que han hecho los bolcheviques con nuestros caballos”. Esto es lo que han hecho las matemáticas modernas a la simple geometría y a la simple aritmética”, E. Kasner & J.R. Newman.
“A medida que las ciencias llegaron a ser más y más exactas, exigieron ininterrumpidamente más y más de la inventiva matemática y fueron responsables principales de una gran parte de su expansión enorme desde 1637. Asimismo, a medida que la industria y las invenciones llegaron a ser más y más científicas, también ellas estimularon la creatividad matemática. La curva de la productividad matemática con relación al tiempo, se dispara hacia lo alto con rapidez cada vez mayor”, E. T. Bell.
“La matemática es el trabajo del espíritu humano que está destinado tanto a estudiar como a conocer, tanto a buscar la verdad como a encontrarla”, Galois.
“Las matemáticas constituyen el instrumento que necesita el especialista para tratar las nociones abstractas, cualquiera que sea su naturaleza, y, en ese dominio, su poder es ilimitado. Es por eso que un libro sobre la nueva física, si no se limita simplemente a la descripción de experimentos, debe ser esencialmente matemático”, Dirac.
“Existen problemas que una máquina no podrá resolver jamás. Para los adversarios de la Máquina, para los que ven en ella una personificación de la Bestia del Apocalipsis, es una buena noticia. Sin embargo, su optimismo es prematuro; Gödel ha probado que hay problemas que nunca podrá resolver ni una máquina ni el hombre. No hay pues ninguna razón, por lo menos en el estado actual de la ciencia, para atribuir al hombre una jerarquía superior. La lista de humillaciones inferidas al orgullo humano no terminó con las aportaciones de Copérnico y Darwin”, J. Singh.
