Diario de Aquitania 83

(Para Emil Man Martínez, alma gemela)

Este 2024 ha sido dramático en lo personal (muerte de mamá), y mediocre en lo general, bueno, como desde hace veinticuatro años. Sólo el amor sarmentoso de mi hermana y sus fogonazos mágicos, me salvaron del Horror, y algo me han devuelto la irregular ilusión.

Y la publicación de “El falso aristócrata”, tercer volumen de mi pentalogía, bajo el principio de que si hoy se presentan tantos libros, a menudo tan infumables ¿por qué no iba a aportar yo los míos, menos malos que la media?

En lo social, no hace falta comentar mucho. Una España mediocre, empobrecida, colapsada, paralítica, raquítica, gris, inculta, abajada, triste. Con la democracia, leyes y derechos gravemente heridos. Una España dominada por la frivolidad, centrada en el consumo, aturdida por la publicidad, infantilizada, influida por “personajillos”, llena de hombres que no dejan huella, felices con sus ideales asépticos. Frente a tantas hienas, reivindico al gatopardo, el aroma suntuoso y carnal de Angelica y Tancredi por las habitaciones de Donnafugata. Bebo a la salud de Emil el penúltimo vodka por un mundo más noble y un lugar menos desafecto.

Mi propósito para el 2025 es que la cultura no muera en mí, tan muerta como está en millones de españoles. Es trabajoso escribir a la par con acento trágico y conmovedor en el lenguaje cotidiano. Qué abismos bajo el amplio Océano de la Incultura. Fanfarrias y chismorreos ignaros nos rodean. Yo no quiero ser uno de esos plácidos analfabetos.

Los niños y adolescentes cada vez leen menos, y también cada vez peor. Desde hace 50 años el nivel de lectura ha descendido de manera incontestable (un hecho, no una opinión) La orgía de las pantallas retrae tiempo al delicioso y solitario ocio lector. De nada sirven argumentos tabernarios como que Séneca o los griegos ya se quejaban de que los jóvenes leían poco, frente a la ciencia de los datos. El elefante digital está destrozando la cultura en su sentido secular.

Pese a todo, y aunque cueste, feliz 2025.

Deja un comentario