
«La libertad de expresión no incluye la libertad de gritar ‘¡fuego!’ en un teatro lleno de gente».
Oliver Wendell Holmes, Juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos (1841-1935).
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Para Juan Carlos Monedero:
«Bien sé que este amante rojo
es flojo,
su pica, taco y velorto,
corto,
y que no tiene esta pieza
cabeza:
no guerreará con destreza
instrumento tan mellado,
porque está, de puro usado,
flojo, corto y sin cabeza».
Conde de Villamediana
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«… era un milagro, porque los programas culturales no abundan en la televisión española, a los españoles no les gustan nada los programas culturales ni la cultura en general, es un terreno que les parece profundamente hostil, a veces tienes la impresión, cuando hablas de cultura, de que se lo toman como una especie de ofensa personal», Michel Houellebecq, «La posibilidad de una isla», Alfaguara, 2005, pp. 280-281.
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-Hoy en clase mi novio me enseñó su pene.
-¿Y tú qué hiciste, tía?
-Enseñarle el mío.
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Leer me hace bien. Leo para la gloria. Ahora mismo estoy leyendo:
-Sarah Bakewell, «Provocadores y paganos. El asombroso viaje del humanismo», Ariel
-Karl Sigmund, «El sueño del Círculo de Viena», Shackleton
-Gregorio Luri, «Prohibido repetir», Rosamerón
-Maquiavelo, «Discursos sobre la primera década de Tito Livio», Alianza
-A. de Tocqueville, «La democracia en América», Alianza
Y leí recientemente (bastante frescos en la memoria):
-Iván González Cruz, «Archivo de José Lezama Lima. Miscelánea», Centro De Estudios Ramón Areces
-F. Mirabent, «De la bellesa», Laertes
-Julio Camba, «La casa de Lúculo», Temas de Hoy
-Henry Michaux, «Un bárbaro en Asia», Orbis
-B.J. Feijoo, «Teatro Crítico Universal», Cátedra
-Pedro Sainz Rodríguez, «Semblanzas», Planeta
-L.A. de Villena, «Miserable vejez», Visor
-Ovidio, «Arte de amar. Remedios de amor», Alianza
-D. Laercio, «Vida de los filósofos ilustres», Alianza
-Platón, «Diálogos», Gredos
-D. Ogilvy, «Confesiones de un publicitario», Orbis
Sin leer apenas soy. Leer es inventar a partir de la inteligencia de otro. J. Addison creó el símil, ahora algo gastado, de que: «Leer es para la mente lo que el ejercicio físico es para el cuerpo». En Virginia Woolf leer es una ejercicio de intelecto y pasión cuya actividad conlleva tanto reflexión como placer, en ese instante de inmersión en las páginas que atrapan. Leyendo me olvido del sinsabor de estar loco.
