Diario sin vida 8

¿LA SEGUNDA VIDA DE ÁBALOS?

Sin salir de la cárcel se conoce el mundo,
sin mirar por la ventana se ven los caminos
al puticlub. Cuanto más lejos se sale,
menos se aprende. Entre estos muros,
tocando con mente y labios los pezones
de champán y cocaína helada de Jéssica,
leo, pienso, medito y no me arrepiento.

***

VIDAS DE FILÓSOFOS ILUSTRES

Aquí yace Christian Sanctis,
pudo tener cualquier empleo,
pero, caradura y pícaro,
empezó sin un chavo en el bolsillo,
y vendiendo mascarillas,
deja a sus herederos diez millones,
la vida resuelta a algunas putillas,
una exitosa carrera política,
y jamás hizo caso a ningún filósofo.

Deja un comentario