
Escribo una hora, leo varias -«Guizos» de Lamas, y «Cousas do día a día e restos de naufraxios», de Alfonso Mato. Después, y hasta las nueve y cuarto, corrijo prosa y poemas. Estoy cansado. Puse la COPE. Si hubiese puesto la SER el argumento valdría igual: las ideologías políticas son esas mangas de camisa y piernas de pantalón que cuelgan fuera de la maleta, y que una persona inteligente debe cortar con las tijeras ¡Cuánto trabajo hay en el mundo!
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Esa masa de poco más de un kilo, compuesta sobre todo de grasa, agua, proteínas, carbohidratos y sales, ¿es incapaz de finura y organización?
Políticos con traje marengo, gris o negro, corbatas de colores rutinarios, vestimenta de apariencia particularmente pragmática, formas largamente bastas, lisonjas a los capos, pero, sobre todo, lengua descabalada, desheradada de la belleza, cruda e injuriosa, palabras con el lomo hundido, con su aspecto de adefesio por su cuerna tan levantada, tan alta por detrás como por delante, con unos pelos alborotados e hirsutos que festonean hasta la penca del rabo, palabras escurridas y zancudas, reatas y moruchas, rechifla de habla política, esa cosa de montería ruda, holgando sin compostura, una leperada zanganada.
El Baal Haturim, en Deuteronomio 23:14, nos advierte sobre esta materia, y específicamente sobre “el estado repugnante de la boca”.
Oír a políticos, oír la lengua de vacaciones en un país de monstruos. Monstruosidades recurrentes como «en base a», «a nivel de», «a grosso modo» o «de motu propio», junto a redundancias innecesarias (como «bajar abajo», «crespón negro»…), vocablos inventados («marginalizar», «argumentario», «buenismo», «revisitado»…), expresiones enrevesadas («no es menos cierto», «nunca mejor dicho», «si mal no recuerdo»…), extranjerismos («implementar», «poner en valor»…), palabras mal usadas («deleznable», «detentar», «obsceno»…) o eufemismos y atenuaciones que, en muchos casos, atentan contra las capacidades intelectuales más básicas («crecimiento negativo», «daños colaterales», «países emergentes»…)
Todo una mezcla de heces, sobras y desechos de comida.
