Adiós a la mente 11

Españoles. Se alimentan de mondongo, crías de ratones conservadas en vino de arroz, orejas fritas de ternera en salsa mantecosa y sesos de gorrión. Famoso fue Valle-Inclán cuando nos ofrece una amarga reflexión sobre nuestra sociedad: “España es una deformación grotesca de la civilización europea”.

La crítica social de Valle no se dirige contra individuos, clases o colectivos concretos, sino que es una QUEJA TOTAL referida a toda la vida nacional. En «Luces de bohemia» aparecen satirizados grupos de distinta índole: el mundo artístico, los políticos corruptos, los policías brutales, los periodistas al servicio del poder, los poetas fracasados, la burguesía, las prostitutas y los borrachos. En definitiva, la España que aparece en la obra es una multitud que vive a salto de mata, hundida en su miseria moral y económica: “En España el mérito no se premia; se premia el robo y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo”. Un pueblo que “transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas costureras. Su religión es una chochez de viejas que disecan al gato cuando se les muere”. Ideas absolutamente vigentes.

España es un país semianalfabeto, donde no se lee y el consumo de telebasura se dispara. Lo jóvenes -berros, necios, rucios- son cada vez más idiotas, preocupados únicamente por gilipolleces e incapaces de sentir el más mínimo interés por la cultura o el arte. Un populacho que lo poco que lee es bazofia, basura comercial para borregos, algo extensible a la música o el cine. Un pueblo inculto es un pueblo perfectamente maleable y condenado.

Ahí tenemos el ejemplo de nuestro Presidente retrasado, cuatrero, pifas, huiña, que nos está hundiendo, encumbrado al poder a base de mentiras que sus ovejas creen ciegamente, y pese a todo, aunque dichas ovejitas deben sufrir políticas demenciales, aún lo defienden. Ningún espíritu crítico, solo acatar las órdenes sin rechistar, solo servir ciegamente. Un país como un asqueroso rebaño jamás será libre.

La referencia en la comparación de España no debe ser pues Corea del Sur, sino Turquía; otro Estado de mierda con un gobierno confesional, autoritario y corrupto, donde la mayoría de la prensa, y el resto de resortes y palancas de control social, son detentadas por un poder autocrático que las usa para perpetuarse.

España, pueblo baladrón de botargas, cardizales, pueblo charrán, de lechuzos tarambanas, de zurrapas. España mesocrática, pazpuerca, país que sería un país de mierda, si al menos fuera un país.

***

Duro convivir con mi parafrenia. Lepra que se abre paso en los nervios (incapacidad del pensamiento para orientarse hacia un objeto preciso, indiferencia, disociación y regresión afeciva), pálido y tísico animal de granito (necesito sangrías, exorcismos, encantamientos, vomitivos y purgantes), invierno lleno de huecos, goteras y cascotes (tonalidad de un comportamiento raro, excéntrico y autista)

Me desprecio cuando con ustedes soy impúdico y victimista, pero les aseguro que la demencia esquizofrénica no es un asunto nada fácil de sobrellevar. Te repudian, te aíslan, eres la comidilla (para mal) del pueblo o del barrio, pierdes capacidades y desempeño.

El sol, alejándose de los ventanales, va sumiendo mi biblioteca en una penumbra ingrata. Nadie con quien hablar. La aldea lo mismo que un féretro. La esmeralda del día hiela mis ojos. Nunca debí nacer.

Deja un comentario