
La lógica es la higiene que practica el matemático para mantener sus ideas lozanas, sanas y fuertes, más o menos como lo es la belleza -grosso modo- cumpliendo esa asepsia en la obra de un escritor.
Einstein dijo, en frase célebre, que las matemáticas puras son, a su manera, la poesía de las ideas lógicas. En mis seminarios con Josep Pla i Carrera en la U.B., recuerdo que nos decía que la lógica es invencible, porque para combatir la lógica es necesario utilizar la lógica. Ignacio Jané, «sorneguer», nos comentaba que las matemáticas consisten en demostrar lo más obvio de la forma menos obvia.
Un escritor con formación lógico-matemática en su juventud como es mi caso, debe saber que la lógica, como la ginebra, pierde su efecto beneficioso cuando se toma en cantidades demasiado grandes. El matemático, si escribe, a veces se puede convertir en un soso y rutinario relojero; la literatura nos incita a omitir transiciones deductivas, amalgamar con un prurito caótico, buscar la paradoja mística e irracional, trocear las verdades en pedacitos de sofisma.
Recuerdo una definición, que leí no sé dónde: «La lógica es el arte de equivocarse con confianza»; sustitúyase «lógica» por «poesía» y se obtendrá una idea igual de sugerente.
***
«A Dios no le importan nuestras dificultade matemáticas. Él integra empíricamente», Einstein.
«No es cierto que todo sea incierto», Pascal.
«Las matemáticas son aquella ciencia que usa palabras fáciles para ideas difíciles», Jaques Rigaut.
«Las matemáticas pueden definirse como la materia en la que nunca sabemos de qué estamos hablando, ni si lo que decimos es cierto», Janet Frame.
«Antes pensábamos que si sabíamos uno, sabíamos dos, porque uno y uno son dos. Nos estamos dando cuenta de que debemos aprender mucho más sobre «y»», Miguel Ángel Bernat.
«Contrariwise, if it was so, it might be; and if it were so, it would be; but as it isn’t, it ain’t. That’s logic», Lewis Carroll.
«Las Matemáticas consisten en el análisis de la propia Logística», Luis Leví, militar y matemático, y mi abuelo paterno.
***
Miramerlindo, papamoscas, barista y escritor fracasado, estoy convencido de que la literatura es igual a una suma de ideas y forma. Y las matemáticas, al menos en alguna etapa de tu vida, auxilian para razonar y para el desarrollo del arte. Brian May es PhD. en Astrofísica, Manjul Bhargava, medalla Fields, toca muy bien la tabla, instrumento indio que le ayuda a pensar. Eugenia Cheng es matemática y pianista. Benet, Musil, Snow, Guillermo Martínez, Goethe, Dostoievski, Primo Levi, Stendhal, Joan Margarit, Boris Vian, Durrell, Rebecca Elson, António Gedeão, Luis Racionero, Salvador Pániker, Nicanor Parra, Queneau, Solchenitzin, y un enormísimo etcétera, fueron escritores con formación científica.
Ezra Pound describió la poesía como «una especie de matemática inspirada». Valéry conocía el veneno del impulso poético, el aguijón que aviva el espíritu creador y que provoca “algo semejante a un cálculo” y que sumerge al poeta en un juego que guarda similitud con la resolución de un problema matemático. Decía el físico Paul Dirac (en broma) que cuando trabajas en ciencia tienes que escribir sobre cosas que nadie sabe con palabras que todo el mundo es capaz de entender, mientras que al escribir poesía se debe expresar algo que todo el mundo sabe con palabras que nadie entiende.
Para mí las matemáticas son un chisporroteo de geiser en Uppsala, el rocío lunar por donde corre un agua escapada del laberinto, el pelo angélico de una luz enrollada en un pañuelo. Las matemáticas son lanzas de mármol echadas sobre nosotros.
Si la constante de Planck tuviera un valor diferente, esto afectaría a la escala atómica y a la forma en que brilla el sol. También podrían cambiar los tamaños geométricos de los objetos macroscópicos, el clima, la gravedad y la luminosidad. La constante literaria de Sanz es 0,1, y, si tuviera un valor mayor, afectaría al curso de la historia literaria, al catálogo de las editoriales, al número de escritores y lectores competentes, a la frecuencia en la lectura de libros por habitante, a la cantidad de dinero gastado en librerías y bibliotecas et caetera.
