
(Summa Logicae)
Esta noche blanquiazul y esta Luna de la infancia. Ando como un peregrino congojoso por mi mente; la ciudad, atribulada. Lógica: “Segnora de la noblesse”.
Entre las muchas acciones que realizamos están las de INFERIR y ARGUMENTAR. De lo que otros dicen inferimos cosas que acaso no dijeron. Argumentamos para hacer ver que algo se infiere de alguna otra cosa.
Los actos de inferir y argumentar producen muchos resultados: acuerdos, desacuerdos, enfados, aburrimiento etc. Y, obviamente, entre sus productos están las INFERENCIAS o ARGUMENTACIONES.
No toda implicación interesa a la lógica. Interesan las implicaciones lógicas. A un lógico no le interesa si la argumentación es bella literariamente, es intrigante, persuasiva, agresiva, mendaz etc. Tradicionalmente esto se consideran sus propiedades retóricas. Lo que interesa al lógico es si la argumentación es válida, y, en particular, si es deductivamente válida.
Tenemos una implicación o una inferencia lógica, o una argumentación válida (deductivamente), CUANDO LA CONCLUSIÓN NECESARIAMENTE ES VERDADERA SI LAS PREMISAS SON VERDADERAS.
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Día de mayo helado en Orense. Me niego a leer a María Dueñas, Ildefonso Falcones, Suzanne Collins o Carissa Broadbent.
Infinitamente más atractivo e instructivo (y divertido) es el “Scholarum dialecticarum libri XX”, de Petrus Ramus, uno de los primeros ensayos de Historia de la Lógica. Un fantaseador grande, muy grande: nos habla de una “Logica Patrum”, en la que aparecen Noé y Prometeo como los primeros Lógicos; de una “Logica Mathematicorum” luego, en la que se refiere a los pitagóricos. Siguen una “Logica Physicorum” (Zenón de Elea, Hipócrates, Demócrito etc.), la “Logica Socratis, Pyrrhonis et Epicretici” (¡sic!), la “Logica Antistheniorum et Stoicorum” (aquí se cita, además, a los megáricos y a Diodoro Crono) y la “Logica Academicorum”. Solo después viene la “Logica Peripateticorum” en la que Ramus alude a la llamada “Aristotelis Bibliotheca”, e. d., el “Organon”, que, según él, no procede de Aristóteles, y finalmente acaba con la “Logica Aristoteleorum interpretum et praecipue Galeni”.
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La primera vista de Palmira es como un regimiento de caballería dibujado de un solo trazo. Las ruinas resplandecen al grito de un rugiente rayo de sol. Sientes el respeto y la maravilla en medio de las tumbas. Pilares y fragmentos; yo crucé la puerta. Me esperaba el espectro de un matemático bajo la luna esférica, con claridad crema de Luna y Desierto.
“Aristotelis opera cum Averrois commentariis” (Venetiis, 1562) Frankfurt a. Main: Minerva G.m.b.H., 1962. I, P. 1a (Categoriae, De Interpretatione, Analytica Priora) I, P. 2a (Analytica Posteriora) I, P. 2b (Epitome in lib. logicae Aristotelis, Topica)
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Padmavati, sorprendida mientras se arregla y prepara para el baile, ofrece a los ojos de su estupefacto amante lisos y anudados, perfumados cabellos, sobre los que brilla la sombra de un peine de diamante. Su amante avanza bruscamente y besa aquella nuca con sus labios entreabiertos.
Ingalls, D.H., ed. (1951): “Materials for the Study of the Navya-nyãya Logic, Cambridge (Mass.)
E.R. Sreekrishna Sarma, ed. (1960): “Manikama: A Navya-nyãya Manual”, Adyar
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La lógica es una materia venerable.
