Je ne regrette rien 19

CERDÁN THINKING

Y yo te miro, Cárcel Oscura,
desde el bordo del pozo,
y del champagne tibio
arrastraronme al chabolo.
¡Oh exdiputado sin aforo!
¡Cantaré todo el repertorio!
***
DOS CAMINOS

Hay solo dos caminos:
o soñar y ver claro a Yoli
en profundo deshabillé,
o a Urtasun en suspensorios
ajustados color verdé.

***

Grafólogos, brujas pirulas, frenólogos y ocultistas, conspiraciones y experiencias extrasensoriales, criptozoología y burdo creacionismo, quiromantes grillados, practicantes del Reiki, chifladuras de la Era de Acuario, portentosas imbecilidades de ovnis y embajadas galácticas, clarividentes de hojas del té, echadores del Tarot, pseudoterapias majaderas, médiums risibles y perturbadas y majaretas, astrólogos bujarrones, videntes con sus bolas de colorines, aterradoras psicofonías de chichinabo, piedras energéticas o espirituales, quemaduras con forma de huevo en mitad de un campo debido a una supuesta nave espacial, homeopatía, infames horóscopos…

Todo un sinfín de degradadas y cómicas histerias astrales, de absurdas insensateces autoevidentes, de morralla borderline, de gentuza y pillos y charlatanes y estafadores, de irracionales exorcismos de la lógica, todo, en fin, engrudos de mantequilla intelectiva basura.

«La pseudociencia es siempre peligrosa porque contamina la cultura y, cuando concierne a la salud, la economía o la política, pone en riesgo la vida, la libertad o la paz”, señaló Mario Bunge, físico y filósofo de la ciencia.

«Pseudociencia es cuando no hay detrás un fundamento científico que haya sido contrastado múltiples veces. Vienen a ser creencias que suelen estar vestidas de términos científicos. En el libro [se refiere al magnífico libro del que es co-autora, «Ciencia o pseudociencia»] queremos dejar claro que no es que no funcionen, sino que funcionan igual que el efecto placebo. En el libro no pretendemos decirle a nadie lo que tiene que pensar, hacer o creer. Queremos dar herramientas y hacerlo desde el respeto porque detrás de cada individuo hay una cuestión social»; Susanna Manrubia.

«Existen, y siempre han existido, nociones pseudocientíficas destructivas vinculadas a la raza y la religión; éstas son las más extendidas y dañinas. Esperemos que las personas cultas consigan arrojar luz sobre estos ámbitos de prejuicios e ignorancia, pues como dijo Voltaire: «Los hombres cometerán atrocidades mientras crean absurdos»», Martin Gardner.

***

Werther, de Goethe, obra con giros o tropos con un «dring» no poco kitsch y llorica. Novela sin humor, a diferencia de estos minicuentos de Pere Calders (existen innumerables ejemplos):

«A TORNAJORNALS. Un dels grans enamorats que registra la Història (encara que de moment no ho sembli), fou Lluís XVI, que va perdre el cap per Maria Antonieta. I tingué la sort, enmig de la desgràcia, d’ésser correspost en la mateixa mesura per la seva estimada»

«JUDICI PRECIPITAT. Una vegada vaig rebre una flor roja, i no sabia si era una amenaça o el testimoni delicat d’una admiradora. Posats a triar, vaig quedar-me amb això darrer (perquè vaig més curt d’enamorades que d’enemics) i ja em feia tot de càlculs feliços a base d’entrevistes deliqüescents, quan va trucar a la porta i aparegué un missatger d’aquests que van amb moto. El cor em va bategar de pressa. Però no: el noi em va dir que s’havia equivocat de pis i em va demanar que li tornés la flor»

«ARS POÈTICA. Li va sortir una rima preciosa, d’aquelles que poden salvar un poema. Però havia nascut vídua, abandonada de parella que la justifiqués, i es va quedar sola a final de ratlla, sense que cap llei mètrica acudís al seu socors. Si no s’hi troba remei, coses així ens amargaran la vida».

Pero el «Werther» no se puede «menystenir», obviamente. Goethe pertenecía a esa tradición secular (hoy con visos de quebrarse) de montar sus libros sobre los libros de la tradición.

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– Soy Rosa.
– Ah, perdóname, es que soy daltónico.

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