Je ne regrette rien 28

Jueves, 17 de julio. Despejada mañana, hará buen día «sense la bonior envescada de la canícula». Los dedos invisibles del miedo y la melancolía me despiertan. La piel contra la encegadora claridad.

Nerón envenena a Británico, se divorcia de su joven mujer, la destierra y la hace desaparecer. En el 59 ejecuta a su madre. Escribe poemas, pinta cuadros, toca la lira, canta y recita tragedias. Un melancólico que detestaba gobernar.

«No soy pobre, no soy rico; «nihil est, nihil deest», tengo poco, no quiero nada: todo mi tesoro está en la torre de Minerva… Sigo siendo un estudiante universitario… y llevo una vida monástica, ipse mihi theatrum, me basta con mi propio entretenimiento, aislado de los tumultos y problemas del mundo… aulae vanitatem, fori ambitionem, ridere mecum soleo, me río para mis adentros de las vanidades de la corte, de las intrigas de la vida pública, me río de todo», Robert Burton, «Anatomía de la melancolía».

La melancolía es un fantasma caminando por la casa con un cuchillo verde, amapalos triangulares, cortantes, diluidas en el aire desteñido, plumas de un búho ronco en terribles pasillos de manicomios.

Agrio sabor del suero. Días de julio. Un día más.

***

«¿Y cómo sabes que estás loco? «Para empezar», dijo el Gato, «un perro no está loco. ¿Lo reconoces?» Supongo que sí, dijo Alicia. «Pues bien», continuó el Gato, «verás, un perro gruñe cuando está enfadado y mueve la cola cuando está contento. Yo gruño cuando estoy contento y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco», Lewis Carroll.

«La locura es algo raro en los individuos; pero en los grupos, partidos, pueblos y épocas, es la regla», Friedrich Nietzsche.

«La duda … es una enfermedad que proviene del conocimiento y conduce a la locura», Gustave Flaubert.

“Madness in great ones must not unwatched go», William Shakespeare, «Hamlet»

«Sólo a través del misterio y la locura se revela el alma», Thomas Moore.

«Todas las formas de locura, hábitos extraños, torpeza en sociedad, torpeza general, están justificadas en la persona que crea buen arte», Roman Payne.

«Básicamente, la regla clave es que si quieres parecer cuerdo en la Tierra tienes que estar en el lugar correcto, llevar la ropa adecuada, decir las cosas correctas y pisar sólo la hierba adecuada», Matt Haig.

«¿Has oído hablar de la histeria siberiana? Trate de imaginar esto: tú eres un agricultor, que vive solo en la tundra siberiana. Día tras día aras tus campos. Hasta donde alcanza la vista, nada. Al norte, el horizonte, al este, el horizonte, al sur, al oeste, más de lo mismo. Cada mañana, cuando el sol sale por el este, sales a trabajar en tus campos. Cuando está justo encima, haces una pausa para comer. Cuando se oculta por el oeste, te vas a casa a dormir. Y un día, algo dentro de ti muere. Día tras día, ves salir el sol por el este, cruzar el cielo y ocultarse por el oeste, y algo se rompe dentro de ti y muere. Tiras el arado a un lado y, con la cabeza completamente vacía de pensamientos, empiezas a caminar hacia el oeste. Hacia una tierra que está al oeste del sol. Como un poseso, caminas día tras día, sin comer ni beber, hasta que te desplomas en el suelo y mueres. Eso es la histeria siberiana», Haruki Murakami.

«Demasiada cordura puede ser locura, y lo más loco de todo: ¡ver la vida como es, y no como debería ser!», Dale Wasserman.

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