Je ne regrette rien 30

Sialorrea, galactorrea, leucopenia, neutropenia, ginecomastia, retinitis pigmentaria. Borrosidad de la vista, aumento de peso, temblor, acatisia, disminución de la libido, depresión, anhedonia. Hepatopatía tóxica, melanosis, obnubilación, distonía aguda. Embotamiento afectivo, falta de voluntad, alogia, atención empobrecida. Camino por el pasillo del manicomio, me arqueo, vomito en el mantel de hule del comedor. Mi rostro, inexpresivo, como para un retrato de terror de estudio; mi vida, sin afectos, es escuálida y miserable.

¿Qué oigo? No son sonidos nítidos, sino los que irregularmente brotan de una especie de rasgueo fibrinoso originado en el corazón. Y mis dientes caudillos de su súbita podredumbre. El verano descipotado ladra entre las cañas húmedas del torrente. En invierno las cepas se muestran como lastimosos espantapájaros. Ahora la Luna de la cosecha salta como pelotas atrapadas en las bocas de cuervos. Murmura la noche. Vacíos los cafés del mundo. Amedrentado te acurrucas en un rincón, sustituyes la caridad, la alegría, por una opaca soledad.

Deja un comentario