
Buenos días. …Librerías, bibliotecas… lo más parecido a una iglesia que tengo. La bibliofilia, la bibliomanía, nos aleja de nuestra gris experiencia cotidiana, pero nos trae de vuelta enriquecidos con nuevas sensibilidades. Ese es, pensé, el lenguaje de los hombres tímidos, de los hombres demasiado solos con sus lecturas y sus ideas. Hombres que enterrarían la cabeza entre sus papeles porque no soportan el dolor, la pesadumbre de la realidad.
NOTA BENE: Johannes Brahms. Por momentos se debatió entre su intento por ampliar la herencia Clásica con acercamientos progresivos hacia nuevos terrenos. Y en lo que mejor hacía (sinfonías y conciertos, trabajos para cámara y solos para piano) tienen la emocionante grandeza y extravagancia de Beethoven. Ahora escucharé La Sonata para Clarinete, Op. 120 No. 2, una obra para clarinete y piano, compuesta en 1894. Soy feliz.
