Oceanografía del tedio 2

SOLAPA INTERIOR A «DIARIO DE AQUITANIA»

Christian Sanz Gómez, nacido en la hortelana Barcelona, criado en Manresa, París, Boston y Orense, se emperró en ver la vida de lejos y no salir de su biblioteca. Lo logró.

Agustín, en “De vera religione” (33), aprueba la concepción de Platón que asegura que la VERDAD no se contempla con los ojos del cuerpo, y que el mayor obstáculo para la misma es una vida entregada al placer.

Pero Christian Sanz, si no verdad, en su biblioteca halló el grado más alto de excelencia humana, EL PLACER, idea que compartieron Vindiciano, Thomas Hardy, Borges, Fírmico Materno, Leonzio Pertusi, George Boole, Borges, Benedicto XVI, Galeazzo II Visconti, Stanisław Leśniewski, Einstein, Jaume Bover Pollol , Rilke, Vargas Llosa, Borís Asafiev ETC… y casi todos que en el mundo han sido.

Parece que en estos tiempos tiernos la nueva insubordinación de la chusma consiste en despreciar a los lectores. La historia puede cambiar en cinco minutos. Habrá otro renacimiento carolingio.

Adiós. Libros, libros y libertad.

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