Oceanografía del tedio 28

NOEMÍ Y CLARA

Mi hermana es frágil y, a la vez, increíblemente fuerte. Su hija Clara (mi sobrinita) es, cómo decirlo, igual a un ópalo recóndito, una tierra hespéride.

Respiran y reposan, aquí, en los cañones del Sil, las cenizas de mamá, y, tendidas al cansancio, aves, ganados, mulas, caballos, helechos. Y ese magma es una donosa anacreóntica, la cumbrera derritiéndose de mi amor por ellas.

Me cuesta decir cara a cara lo que las quiero. Infinito y pavoroso peñascal sobre la luz. Rompen el silencio de mi fragosa soledad…aguas remansadas; son gotear de delicia y ocarinas en el azul eterno.

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