Oceanografía del tedio 29

EL SUICIDIO

La vida, amigos, es aburrida. No deberíamos decirlo.
Después de todo, el cielo brilla, el majestuoso mar anhela,
nosotros mismos brillamos y anhelamos,
además, mi madre me decía cuando niño
(repetidamente): “Cada vez que dices estar aburrido
significa que no tienes Vida Interior”.
Infiero que no tengo vida interior,
porque estoy muy aburrido.
La gente me aburre,
la literatura me aburre, especialmente la gran literatura,
Henry me aburre, con sus aprietos y líos
tan desafortunados como los de Aquiles,
que amaba a los demás y el arte valiente, lo cual me aburre.
Y las apacibles colinas me aburren, y el gin estorbando,
y de alguna forma también un gato,
o un cocker capturado desvaneciéndose
entre las montañas heladas, y el mar o el cielo,
eso dejándome atrás como a un payaso.

JOHN BERRYMAN

Nota bene: Dedicado a Cesare Pavese, hoy que se cumplen 75 años de su suicidio.

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