Oceanografía del tedio 32

INTENTO FORMULAR MI IDEA DE LA LOCURA

A Leopoldo María Panero

Feliz el hombre cuyos deseos y cuidados
están ligados a unos pocas casas familiares;
feliz por respirar el aire-oro de su infancia,
allí, en su propio recuerdo, con agua y libros.
Feliz el loco que llegó repentinamente
a la isla desierta, y no necesitó comercio
humano, ni vitriólicas vaginas, solo la Nada.
***
Rebotan las burbujas acumuladas
en la lengua por fármacos con crestas
aferradas a un insomne Océano de Betún.
“Ir al angosto manicomio solo con dolor, con
solo memoria que habita ratas de piel de vidrio”
¿Qué es la locura, qué son los círculos fangosos,
sino un rasgo felino, algo ligero incapaz de salir
a la superficie, por mucho que te hundan?
¿Qué es la locura, sino un abandonado
Sarnoso Gato Silvestre, el azularse de los
panales del barco negro y los toldos de Odiseo,
o los vómitos de los lavabos de una discoteca?
De los cráneos se rompen rombos helados
desde cualesquiera de los mundos donde te ahorques.

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