
LITERATURA A TRAVÉS DE UN RUISEÑOR
Proust: púrpura, añil y oro. Chal de seda y chisporroteo de campanas rojas. Rimbaud: azul y granate. Zepelín junto a vacilantes águilas. Luna de isla egea. Borges: violeta y blanco brillante. Pañuelo de olas brillantes. Carmín y hojas de geranios.
El “De rerum natura” de Lucrecio como un velo de gasa tejido por heliconias y proteas epicúreas.
La prosa de Joyce es como un laberinto de puentes venecianos, beige y violácea. Un rocío en una jaula de jacintos; la de Azorín como la música de Pierné, azufaifas o quizá madroños; la de Yourcenar, como un encendido árbol de navidad; Horacio es igual a un beso suave. Aire de oro en un poblachón con cerezales sabrosos.
