Oceanografía del tedio 51

No sé cuáles fueron los requintados cálculos teológicos del obispo de Túsculo en el siglo XIII, para precisar que el número de demonios que vagan por el mundo y los infiernos es de 133.306.668. Tres siglos después, Jean Wier, en su libro «De praestige daemonun», rebajaba la cifra. Afirmó que Lucifer tenía trabajando para él a 7.409.127 demonios.

Noche de luna roja, pero rústica y zahareña, como la prefiere mi lascivia. Con mis ojillos de vidrio tierno escruto la bóveda celeste. Un silencio como manchado de puntos almíbares y cremas. Me dispongo a leer la obra de Vicente Risco: «Satanás. Historia do Diabo». Los demonios de Risco son más ligeros que los de Cunqueiro, y como espíritus puros conservan propiedades de los ángeles, y, además, son mucho más malvados.

Noche de desidia y gotear de cañerías. Borbollones en el agua. Comida traída en plato macerina. Esto de los diablos no deja de producir «un certo desacougo». Pero…en fin.

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