
17 de septiembre
De mi «anus» sale una bombonería oleosa de burbujas de claveles putrefactos, y batir de batintín de blandos crujidos como textura. Se viste de gala la loza con las manchas fecales. A la hora del almuerzo me masturbé y, tras la lechosa tendalera, esparcí mi semen por mi estómago. La acriz porno que me excitó estaba llena de tatuajes y tenía una descuidada boca cariada. Por la tarde vi el programa de cotilleos de Tele 5; una difusa y rocosa mierda, una dureza de mollera arbórea y leñosa y diarreica. Cené temprano. Lectura de un libro anodino. No se me va el pánico a los bichejos, en concreto a las polillas, serpientes, ratones y ratas.
