Oceanografía del tedio 90

Cicerón (106–43 a.C.) en «Tusculanas»: “Nada es más conforme a la naturaleza que la serenidad y la calma del alma”. Y Horacio en las «Odas»: «El sabio vive contento con lo que tiene, sin mirar lo que le falta”. Nada más deseable que la «tranquilitas animi».

Álvaro Cunqueiro: «No vacilo en afirmar que fui leal a un humanismo que tiene como base una alegre expectación del siglo y una aceptación humilde de las grandes riquezas terrenales -que comienzan en la alondra de la mañana y terminan en el diálogo con el amigo, en la hora vespertina, con la taza de vino en la tabla-, leal a los «amierios» en la orilla del río, del arado en el surco, del ruinoso ábside románico, del cuco de abril, de la dorna en la ría, del «recandeo» en los «castiñeiros», de la música del cincel del «canteiro» en el granito o del martillo en el yunque de la fragua…», «Faro de Vigo», número 30939, 27 de mayo de 1964: p.14.

Yo también intento ser leal a Galicia, a mi Ribeira Sacra, mi tierra mitad de sangre, mitad de adopción. Recordemos a Manuel María: “Eirexas de Atán, San Fiz, Pombeiro, Eiré / ¡vós sodes un milagre erguido pola fe! / E ollades sempre o infinito”.

Leal a esa dura orografía del terreno que provoca que el cultivo de la vid (unos exquisitos caldos) se haga en bancales, «muras», «socalcos» etc. que son los nombres que reciben los escalones donde se encuentran las viñas, es decir, en laderas de pendientes muy acusadas (una «viticultura heroica»)

Soy leal a los bosques de robles, castaños y encinas (con salmodia de alcores con águilas), al granito y la pizarra (humilde ópera geológica de aceitosas lombrices y topos), al Miño, Sil y Cabe, a los cañones y valles abruptos encajados, a la cicatriz convertida en «bellezza»-belleza contigua a los bordes de las luciérnagas en verano.

En la noche copiosa de parras y lluvias, con la furia de perros ladrando a la noche cerrada, con un libro en la mano, a menudo logro la paz, la ataraxia. Aunque mi mente es mi mayor enemigo, me alío con la Luna, y juntos reinamos en esta región mágica, verde y subceleste.

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