
19 de septiembre
Desembobinar las Letras. Chasca, chasca. Dejar al margen a chiquilicuatres como Pérez Reverte, Sáenz de Urturi, Javier Sierra, Gómez Jurado, Nieves Herrero, Sonsoles Ónega, Isabel Allende, María de la Pau Janer, Ildefonso Falcones, Megan Maxwell, María Dueñas, Mercedes Ron, Carmen Mola, Ken Follet et caetera, a todas esas inteligencias palurdas y parvularias, a esos paquidermos hinchados del súper-ventas, a la clase escrita de basura gonorreica, al diseño de sus novelas con trucos de bazar barato, ese insoportable estilo de tienda turística de «souvenirs» kitsch, a tanto cortejo de estulticia, debiéramos dejar de lado esos excrementos y volver a la prosa de prebostes y edecanes, convertir las palabras en elegantes y aéreos lebreles, su luz en yunque al amanecer, a intimar con el gris perla de la Luna y los húsares colorados.
