
19 de septiembre, San Jenaro y San Acucio se dan por el culo
Los coños de las hijas de aristócratas son pliegues y collados de velámenes luminosos. Se enamoran unos veranos obstinados y felices con jóvenes cuya belleza pondera la Asamblea ática. Son suaves y rojos coños de cristalera y farolillos.
El pueblo es hecatombe, senilidad, mujeres con mallas de leopardo, horrorosos muslos tatuados. Picoteadas drogas, relojes de veinte euros, horóscopos y otras comedias de pajarracas, alpargatas y chamarretas de proletario.
El pueblo son mujeres feas, narigudas, jirafonas, rinocerontas, galleos por los sesos de cordero, remolinos de moscas en las lunas de las calvas de los jornaleros, farolón tabernario.
Los coños de las mujeres de pueblo, sin asomo de gachonería y lustre, son resecos vitriolos, pasta de Vaginesil.
