
20 de septiembre, día que Adelpreto feló a Eustaquio
Estimada Esperanza Casteleiro, impotente ninfómana, hago públicas unas palabras privadas.
Supongo que sería la hora de hacer juicios gravosos. No me dejáis dormir, me perseguís donde vaya, me hacéis luz de gas abriendo y cerrando al azar, sin mi voluntad, el televisor, la radio, las luces, y abrís y cerráis los grifos de mi casa cuando os viene en gana. Ponéis programas espías en mis ordenadores, telefonino y tablets.
Al C.N.I., ni en pintura. Sabedlo: nunca conseguiréis despellejarme vivo. Sois zulúes con el nivel que deja la materia fecal que sale del agujero de vuestros tercermundistas culos. Aprovechad para hacer algo de interés para España mientras vuestros agentes y analistas no están de putas o encocándose, o el rey con nuevos cuernos, o el Emérito robando hasta los lápices a los niños.
Dejadme en paz ofidios ponzoñosos, sapos sarnosos, cagarrutas de rata, puercos del África tras los Pirineos.
NOTA BENE: Para mis hombres: Fg31a1.
P.D. Mi mente no solo es petulante, sino destartalada y tullida. Astuta y dispuesta a hacer de las más flagrantes mentiras una supuesta verdad. Pienso y deduzco como si un vidente escrutara los posos del café. El destino más perfecto de la paranoia soy yo. Con una rabia sublime y horrible, convierto las obsesiones en símbolos. Como cualquier esquizoide delirante, creo que el C.N.I. (podría ser igualmente cualquier otra trama o complot) no puede hacer otra cosa, como un imán, que girarse y mirarme. Te crees en medio del rodaje de una película muy importante, en la que eres la estrella principal. Dondequiera que vayas hay cámaras y micrófonos, y todo lo que dices y haces es grabado. Notemos en ello una clara megalomanía. El proceso de razonamiento está afectado y carece totalmente de lógica. La agudeza excesiva de los sentidos unida a la incapacidad para interpretar de forma lógica los estímulos y pensamientos que acuden a la mente es aquello clásico que experimentamos los esquizofrénicos. Como que este libro se llamará «Libro de las deposiciones» me pareció pertinente postear un típico delirio alucinatorio: mis deposiciones más comunes.
