Falsas memorias 2

En 2013, en Twitter, un tema se mantenía entre los más comentados, 17,5 horas. TAN SOLO tres años después, en 2016, la cifra había bajado a 11,9 horas.

Cada vez más rápido las noticias alcanzan un pico de popularidad, y cada vez más rápido dejan de estar de moda. Cada vez AUMENTA DESPROPORCIONADAMENTE el número total de noticias expuestas en el escaparate público.

Vivimos dentro de un verdadera inundación o BOMBARDEO informativo. Como que las noticias, casi por definición, son malas noticias, este bombardeo afecta a nuestro estado de ánimo; nos IRRITAMOS O ENTRISTECEMOS. Eso respecto a la sensibilidad. Respecto a la metafísica, ese fluir abusivo e ininterrumpido de información, ACELERA el mundo, DISTRAE, nos impregna de SUPERFICIALIDAD e impide el PENSAMIENTO PROFUNDO.

Actualmente bebemos noticias como de un chorro de una manguera de incendios. El caudal resulta excesivo. Y ese caudal sacrififica profundidad, una profundidad que requiere tiempo y reflexión. Y compromiso, y también atención. Y evitar lo fácil y preferir lo difícil.

Para adiestrarnos en el pensamiento profundo necesitamos leer libros; la lectura de libros nos enseña a leer de manera lineal, nos centra en una cosa durante un tiempo sostenido. Leer pantallas nos habitúa a leer de manera diferente, a partir de permanentes saltos nerviosos, de alocados pizzicattos; pasamos los ojos rápidamente en zig zag, seleccionamos y descartamos continuamente.

Si lees en pantalla pierdes la capacidad de leer textos largos, y también tu energía y capacidad de enfrentarte a textos que supongan un desafío cognitivo. La decadencia de la inteligencia.

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