Falsas memorias 7

Estoy absolutamente amortizado, caducado, más muerto que vivo; hielos y pavor de viento frío se ponen en mi carne abollada de viejo y enfermo. Aves muertas en el poblachón umbrío donde espero la tumba, y orfanatos, hospicios, y refectorios. Se borra rápidamente el rumor de la vida. Una pálida Luna remota me acompaña. Estoy acabado, se apagan mis emociones, corazón de cemento, corazón de hielo, corazón de piedra, embotamiento, insensibilidad, indiferencia y aplanamiento afectivo. Nada y nadie.

Sin pulcritud en camisas y calzoncillos. Colores velados y silencio de la luz. Lastre de manicomios sobre mis hombros. Infectados los sueños de veneno. Apresúrate. Ratas. No dejes de rezar para que se presente lo más pronto posible la muerte.

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