Ad hominem 13

Diderot («Pensées sur l’interprétation de la nature»): “Solo los pueblos ilustrados son verdaderamente libres”. Admito que tuve, desde joven, ingenuos ideales ilustrados. Creía que la disciplina, el estudio, convertían al hombre en ciudadano, que la instrucción es clave para formar hombres libres y el camino regio para solucionar nuestros problemas.

Ahora desconfío del supuesto progreso humano derivado de la educación. La democracia no crea hombres cultos, sino semi-cultos, un tipo de hombre común y domesticado, que es el peor enemigo del hombre creador. No existe correlación necesaria entre el crecimiento de la instrucción y el aumento de la cultura, admitió -con certeza- Eliot.

Cuanto más se intenta educar a todos, más baja debe situarse la cultura para que todos puedan alcanzarla. La instrucción universal sólo puede producir almas a medio hacer, incapaces de soportar el peso de la cultura elevada. «La cultura ha sido invadida por el hombre-masa; y todo aquello que fue altura debe ahora hablar el lenguaje del llano”, Ortega y Gasset. La educación de masas es un instrumento ambivalente: eleva lo bajo, pero rebaja lo alto. La escuela universal es la democratización de la mediocridad. Me duele saber esa evidencia.

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