Ad hominem 19

Raro significa poco frecuente, pero no significa equivocado. En botánica, zoología y arte, lo raro se preserva, se estudia y se admira. En la vida social, lamentablemente, suele ser objeto de burla o distancia.

Como enfermo y escritor, y por mis aficiones intelectuales hondas, me etiquetan de «raro». La profundidad interior no es una excentricidad, es un estilo.

Hay quien respira ocio, «divertissement», y los hay que transpiramos pensamiento. Acepto con orgullo mi lícita singularidad, aunque me condene al aislamiento. No encuentro afines.

Pero estar radicalmente solo no es ser menos. Nace de un desajuste, no porque se encuentre dentro de mí algo así como una especie de monstruosidad. No es “nadie me acompaña”, sino “nadie habita mi mismo lugar interior”.

Una soledad universal que, más que una cárcel -que algo también-, es un destino. Terrible, desdichado, gozoso y único destino.

Deja un comentario