Tu quoque 102

Queridos Reyes Magos:

Os pido La Loeb Classical Library, uno de los logros más perdurables de la filología editorial moderna. Cada volumen se caracteriza por su encuadernación en tela robusta, de color distintivo según lengua (verde para el griego, rojo para el latín), pensada no para el escaparate, sino para el uso continuado, casi escolar en el sentido noble del término. El papel, ligero pero resistente, permite una tipografía clara, de serifas clásicas, cuidadosamente equilibrada para sostener la doble página canónica: texto original enfrentado a la traducción inglesa literal, sin concesiones estilísticas superfluas. Son volúmenes hechos para durar décadas de consulta, para ser abiertos mil veces sin perder dignidad.

Os pido La Pléiade, ante todo, una estética moral del libro. Sus volúmenes, encuadernados en piel flexible, con lomos dorados en oro fino, se distinguen por el uso de papel biblia de altísima calidad, casi translúcido, que permite concentrar una obra completa —a menudo toda una vida literaria— en un solo tomo de densidad milagrosa. La tipografía es minúscula, pero soberanamente legible, diseñada para lectores pacientes, lectores que aceptan el pacto de la atención prolongada. El aparato crítico, sobrio y riguroso, se integra sin ostentación, como un murmullo erudito al margen del texto. Cada volumen de la Pléiade es un objeto de consagración, un libro que no se compra para leer una vez, sino para instalar definitivamente a un autor en la biblioteca y en la vida.

Os pido I Meridiani, que conjugan como pocas colecciones el equilibrio entre erudición y belleza material. Encuadernados en tela satinada, con sobrecubiertas ilustradas de gusto sobrio, estos volúmenes poseen una presencia física noble sin caer en la ostentación. El papel es cremoso, opaco, de excelente gramaje; la tipografía, amplia y respirada, favorece una lectura prolongada sin fatiga. El aparato crítico —introducciones extensas, cronologías, variantes textuales— se ofrece como hospitalidad intelectual. Son libros para lectores maduros, para bibliotecas que aspiran a una armonía clásica.

Os pido La Biblioteca Clásica Gredos, en el ámbito hispánico, sinónimo de fiabilidad filológica. Sus volúmenes, de formato sólido y reconocible, encuadernados con sobriedad académica, privilegian el contenido por encima de cualquier artificio decorativo. El papel, pensado para el estudio prolongado, acoge traducciones que se han vuelto canónicas, acompañadas de introducciones sustanciales y notas que esclarecen sin abrumar. Gredos no promete lujo, promete criterio; no seduce al coleccionista frívolo, sino al lector que desea comprender a fondo. Son libros que envejecen bien, que aceptan subrayados, fichas intercaladas, marcas de uso.

Os pido, finalmente, «Begriffsschrift», de Gottlob Frege, Oxford University Press. El libro que rompe definitivamente con Aristóteles y funda la lógica moderna. Tipografía severa, simbolismo bidimensional que parece grabado con buril. Y «Formale Logik», de Carnap, Springer. Papel honesto, ecuaciones limpias, prosa sin concesiones. Libro que no consuela, pero ordena. Os pido «Summulae Logicales», de Pedro Hispano, Editions Vrin. Manual escolástico por excelencia. Latín compacto, estructura diamantina. Lógica como disciplina moral.

Y os pido, ya por último, «De Stylo Cogitandi: Prosa, Ratio et Figura Mentis», de Aurelius Severinus Montaltus († incertus), Adelphi Edizioni, 2019. Y «Melancholia Logica: De Tristitia Formarum et Gaudio Ordinis», de Hieronymus Lugdunensis, Gallimard, 2024.

Deseando que se cumplan algunos de mis deseos, se despide cariñosamente de vosotros

Christian

Deja un comentario