Michel de Montaigne
“La peor soledad no es estar solo, sino estar encerrado en uno mismo. Hay espíritus que, por falta de comercio con otros, se vuelven inhóspitos incluso para sí mismos. Yo necesito a veces conversar para pensar; cuando estoy demasiado tiempo solo, mis pensamientos se amontonan sin orden y me fatigan”.
Blaise Pascal
“El hombre no soporta estar solo consigo mismo mucho tiempo. Cuando no tiene a nadie, se convierte en su propio ruido. Y ese ruido interior, lejos de iluminar, acaba por inquietar y atormentar”.
Robert Musil
“Hay una soledad que afina la percepción y otra que la disuelve. La segunda aparece cuando el pensamiento ya no encuentra resistencia en otro ser humano. Entonces la conciencia se vuelve blanda, errática, incapaz de fijarse”.
Fernando Pessoa
“Mi soledad no es falta de compañía, sino exceso de conciencia. Me duele no poder decir lo que pienso a nadie que lo reciba sin deformarlo. Hablo conmigo porque no hay otro, pero esa conversación me agota”.
Simone Weil
“La atención sin objeto humano acaba por volverse contra sí misma. El alma necesita una presencia concreta para no caer en una vigilancia estéril que produce ansiedad en lugar de claridad”.
Emil Cioran
“La soledad prolongada no ennoblece: corroe. Solo es fecunda cuando se interrumpe. De lo contrario, se convierte en un diálogo sin salida, en una tortura educada”.
