Tu quoque 54

VARIACIONES A UN FAMOSO POEMA

Maravillas de la ciudad, avenidas
y bulevares, semáforos color malva
y pedernal, terrazas y cemento de delfines,
entre asfaltos una transeúnte se esfuerza
por alcanzar las pomas más doradas,
blancura en las sienes, zaguanes
y patios escondidos. Después,
el restaurante de mariscos caros,
y los ojos ardiendo como faros.

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