Mañana se cierra, tras décadas, la tertulia de El Cercano.
La conversación es el gran instrumento de la mente. El ingenio se agudiza al ser puesto a prueba por otros ingenios. Un hombre puede escribir solo, pero aprende a pensar hablando con otros hombres. Gracias colegas y amigos de El Cercano.
No había ahí una educación académica, sino humana. Se encontraban poetas, periodistas, músicos, médicos, empresarios, filósofos; se discutía con pasión, se disentía sin odio y se aprendía a respetar el talento ajeno. Aquellas conversaciones interminables fueron decisivas para mis libros.
Allí donde desaparece la tertulia, la vida se vuelve burocrática, escolástica o solitaria en exceso. El pensamiento necesita del contraste humano para no caer en el solipsismo.
Fue muy hermoso hablar con vosotros de libros y de la vida; la tertulia, cuando es noble, no es charlatanería, sino perfecto método. Depura el carácter y el estilo.
Gracias. De veras.
