Nieva. El paisaje hoy ha cambiado por completo el tono del día. Todo parece amortiguado, como si el mundo hubiera sido envuelto en algodón. Incluso los pensamientos llegan con retraso. Es curioso cómo el paisaje impone una forma de sentir: la nieve no adorna, apaga, y en ese apagarse hay una calma que no es alegría, sino suspensión. Lo blanco ha impuesto una clausura delicada. Todo invita a recogerse, a quedarse dentro, no solo de la casa sino de uno mismo. Es un silencio que no oprime, sino que protege. La nieve me obliga a escuchar lo que normalmente dejo pasar. Esta nevada cae sin esfuerzo, y eso es lo que más conmueve. No lucha contra nada. Simplemente se posa. El mundo, cubierto de nieve, parece por fin dispuesto a no exigirnos nada.
Cyril 83
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
