Una página escrita sin necesidad es una página escrita contra el lector. El exceso verbal suele confundirse con riqueza. Sin embargo, la literatura no progresa por acumulación, sino por precisión. Un párrafo innecesario no es neutral: desplaza el párrafo justo (Borges)
El escritor mediocre añade; el escritor atento suprime. La página verdaderamente trabajada no es la que crece, sino la que adelgaza. Todo lo que no cumple una función exacta debe desaparecer. El relleno es el enemigo invisible del pensamiento: no lo contradice, lo disuelve. Cada palabra superflua indica una renuncia al rigor (Valéry)
El relleno aparece cuando la escritura avanza por inercia. Se escribe porque toca escribir, no porque algo exija ser dicho. Ese movimiento automático produce páginas correctas y muertas. Nada es más peligroso que una prosa que funciona sin necesidad (Julien Gracq)
NOTA BENE: En mi blog «Multitudo non sequitur» me faltaba una entrada para completar el número cien de la serie «Cyril». Estas ideas sobre el relleno se me ocurrieron a propósito de ello, y de la necesidad de llenar ese vacío incómodo.
