Hannah Arendt
«La cultura pertenece al mundo de lo durable, no al de lo utilitario. Las obras culturales existen para permanecer, no para ser consumidas. Cuando la civilización trata la cultura como entretenimiento, la degrada. La alta cultura es una escuela de juicio, no un espectáculo. Su función no es agradar, sino formar criterios capaces de resistir la presión de lo inmediato. Sin esta resistencia, la civilización se vuelve frágil, manipulable, infantil».
Matthew Arnold
«La cultura es el estudio de la perfección, y la perfección consiste en ver las cosas tal como son. Una civilización que desprecia este esfuerzo cae inevitablemente en la vulgaridad satisfecha. La alta cultura no es elitismo social, sino exigencia intelectual y moral. No se opone al progreso, sino a la grosería del progreso sin pensamiento. Allí donde la civilización se enorgullece de su potencia, pero desprecia la reflexión, la barbarie adopta formas respetables».
George Steiner
«La civilización occidental ha demostrado que es posible producir música sublime por la mañana y administrar campos de exterminio por la tarde. Esto no invalida la alta cultura: la vuelve trágica. La cultura no humaniza automáticamente. Exige responsabilidad. El conocimiento sin conciencia es una forma refinada de barbarie. La verdadera alta cultura no consiste en saber más, sino en hacerse más responsable de lo que se sabe. Cuando la cultura se convierte en ornamento social, deja de ser civilizadora y pasa a ser decorativa».
Thomas Mann
«La cultura no es un estado natural del hombre, sino una conquista contra su propia naturaleza. La civilización comienza allí donde el instinto es refrenado, donde la vida se somete a la forma. Todo lo verdaderamente cultural implica una renuncia: renuncia a la espontaneidad bruta, al grito inmediato, a la satisfacción sin mediación. La alta cultura es, por ello, siempre minoritaria. No porque desprecie al pueblo, sino porque exige esfuerzo, demora, educación del gusto y aceptación de la complejidad. El odio moderno a la cultura no nace de la injusticia, sino de la impaciencia. El bárbaro no odia la cultura por cruel, sino por lenta».
T. S. Eliot
«La cultura no puede fabricarse deliberadamente, pero sí puede destruirse con facilidad. Requiere continuidad, transmisión y jerarquía de valores. Allí donde todo se juzga inmediatamente útil o entretenido, la cultura se marchita. La alta cultura no es un lujo superpuesto a la civilización, sino su forma más intensa. Una sociedad puede mantener sus infraestructuras mientras pierde su cultura; cuando esto ocurre, la civilización continúa funcionando como un cuerpo sin memoria».
